Pruebas



1.
¿Cómo se come la carne? Como se come la carne. Jugosa; cocida -no cruda-, pero jugosa. Si somos gran tanto por ciento agua.
Comerla con la mano, sin perder líquidos al plato por daño con el vil metal.
Agarrar el pedazo de carne con el dedo prensil y los otros, traer sus colores a las fauces abiertas, incorporantes, deseosas de lidiar con lo externo; morder, masticar, sentir. En los mejores casos, sin tironear. Comer con la mano somete al trozo vacuno a control de calidad: que salga de la parrilla y pueda cortarse con los dientes.

2.
¿Cómo se distribuyen las prioridades de la escritura si uno escribe sólo con la mano hábil? En comparación hábil. Quién sabe la otra existe para medir la gracia recibida contra la tosquedad posible. Pero en soledad, sin la segunda, la hábil no puede darse lujos, volcar en la página todos los hallazgos encontrados gracias a las perspectivas sucesivamente habilitadas por los pasos o saltos del texto. Esa voluntad paisajística, digresiva y ecléctica, acaso pueda reconocer y homenajear el interés motor que tuvo el mérito de poner la pensadera a trabajar, pero también puede perderle respeto y llenar un espacio obnubilando. La diestra sola guarda siempre criterio de prioridad.

3.
Buscar que la pierna se estire para alcanzar el pantalón, apuntar a agarrarlo usando los dedos del pie como pinzas, no es ridículo o negador sino, en cierto sentido, natural: uno primero investiga lo que puede, recién después pide ayuda. Sobre todo, para no quedarse con intriga respecto de lo que se podía; no quedarse con una pregunta sin experiencia.