Sonrisa

La sonrisa no viene de movida, se sabe; se aprende.

Primeramente la boca se abre o bien para comer -recibir, succionar: hay una bella violencita de apropiación alimenticia- o bien para chillar, para digamos protestar por determinado aquejamiento -también violencia para que algo pase-.

La sonrisa es la primera apertura de la boca no utilitaria; la primera incorporación no cuantificable de mundo, la primera expresión no determinista, puro festejo de lo que ya está pasando.