Tablas

Bueno, el partido con Lanús empieza a hacerme acordar que una mentira que logra hacerse creer, puede terminar verificándose.

Orión es la gran buena noticia en Boca, por ahora. El regreso del Flaco Schiavi aporta como retador a sus compañeros de fila y pareciera dar cierta consistencia, con el respeto que impone su estampa y su famoso "buen uso del cuerpo". Otra buena de verdad es que los refuerzos del semestre pasado se adaptaron y juegan, Somoza y Rivero sobre todo; Ervitimejora y le creo cuando dice que todavía le falta; porque todavía vive mucho en el piso -quiero decir tirado. InclusoCaruzzo cuando entra esta más firme. Y bueno, Viatri es un buen jugador, que merece jugar en Boca, con esa picardía amante del placer multitudinal. Cvitanich tiene que defenderse porque tiene atrás al buen buscon Mouche. Todo bajo el enorme dato de que esperan sentados Erbes, Colazo y Chaves, tres jugadores que bien pueden ser titulares (y además Sánchez Miño y Araujo).

Pero: Román es frágil y en cualquier momento se lesiona. A Schiavi si lo encaran en velocidad parece un torero (de hecho San Martin de San Juan casi nos empata al final de esa manera; salvo Orión en acaso su mejor atajadaauriazul). Roncaglia puede pifiar, se desordena, y es un peligro (así casi nos empata Lanús apenas hicimos el primero); Insaurralde ni hablemos, toco madera.

Conclusión: en relación al panorama que había antes de empezar el torneo, podemos decir que hemos mejorado suficiente como para espantar el fantasma del descenso: seamos bien honestos. Para eso, Falcioni lo que hizo fue asegurarse una consistencia de equipo, ya no es una banda. Es un equipo con presencia y ganas. Con la remera de Boca, lo cual pesa mucho en los contrarios. Y así estamos, en siete fechas (nada más): primeros. Ojo, que River va segundo!

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