El agua es como decía Perón del pueblo, toma la forma que necesita en función del obstáculo que encuentra.
Es feo
decirlo:
es lindo.
El agua
la patria, color marrón
marroncito
y su sabiduría
materialismo
y fluidez. Ante todo y
entre todo
Chorrean los autos;
ni su luz
Vamos juntos porque a uno
se lo lleva
Viene, llena y lleva
eleva
lo peor es morir
solo,
vamos.
Pero desde allá
se ve lo seco. Los
de arriba… siempre
y los de abajo
llenos
de lo que viene
y levanta!
nosotros chapoteando plasch.
La inundación se va,
induce la historia.
Plash.
El lecho de reserva,
somos,
de la pampa (somos)
Estrategia de sorteo
y guía urbano
dice serrano
pateo oscuro, oscuro
gente
caída
gente
palabras
gente, ruidos
pregrabados de los autos
no ayudan
Fuera.
Lanchas!
Sorteo, patero, oscuro.
Silbo para avisar;
no se sabe si hay
más miedo o más fraternidad
(el mayor logro,
tiempo va).
Silbo para confiar.
Con el auto chorreando
meo
despacito, solidario;
delante de todos y
a la vista de nadie.
En mis pupilas confío
ellas atienden,
suaves músculos!
caminar y caminar
Stplasch
zapatillas como besitos
(besitos)
de mentira
las velas, mojados
todos
todos?
estamos. Voy
en la esquina
Granja del sol, generador propio,
propiedad genera.
El agua deja lo que no eran
sus partes.
Tierra de tierra,
piso de suelo, el
barro
sucio ondulado
organiza la ciudad-
quiero decir
de orgánica-
contoneo de lo asco
quiero
sentir en la planta
su erótica
forma de corriente.
A todos, lo siento
a vos, gracias
por ese grito
líquido
y suave
aliento del mayor.
Wednesday, February 17, 2010
Tuesday, January 26, 2010
Justo lugar para crecer
Acompañando a esta nota sobre la autoayuda en el uplemento Cultura de Perfil, 24/1/10
+
Es por demás osado juzgar en exterioridad lo que funciona en práctica. Un fenómeno como el de la autoayuda –que sólo es de mercado en tanto se mercantiliza la gestión de las emociones- tiene la complejidad de lo ambiguo, complejidad propia de los impulsos vitales cuyo derrotero se adoquina con fragmentos de alienación.
En un libro firmado con nombre propio, proponer al lector autoayuda es falacia patente. Una industria más de la ficción individualista, pero que produce encierro en uno mismo bajo ilusión de autosuficiencia junto aidolatría al autor como manantial de verdad.
El malestar inunda la ciudad, y la autoayuda convencional remite su trato al ámbito privado. Lo ubica como problema puramente personal (y no de la polis); negocio rozagante de la antipolítica. (En este punto, su auge es hermano de otro boom editorial, el de la revisión histórica de divulgación, que confina al sillón doméstico el procesamiento del relato común.)
A la concepción de la persona como empresa, militada por el género, las figuras mediáticas consagradas, hombres-marca, le caen como uña a la mugre. Promueven la confusión de la felicidad con éxito. Preferible tener menos éxito y más amigos con quienes compartir las alegrías. Los modelos de la felicidad invitan a la adhesión, y la felicidad es un problema de creación. Por eso ofrecer palabras de ayuda tiene sentido como una oferta elevada al azar. Además el boom autoayudezco indica un cuantum energético dado en ganas y confianza al bienestar anímico, cuántum a la vez sintomático del capitalismo como fábrica de infelicidad. Buscar palabras para nombrar el malestar es tarea de una ayuda mutua, así como perspectivas que potencien en medio del infierno, todo lo que no es infierno.
Asumimos siempre necesidad e ignorancia antes que el cinismo que se ríe de la fragilidad expuesta. Contra esa risa triste del cinismo (de la derrota avispada, de profecías crueles del presente), recuperar una inocencia para tantear nuestros límites, justo lugar para crecer.
En un libro firmado con nombre propio, proponer al lector autoayuda es falacia patente. Una industria más de la ficción individualista, pero que produce encierro en uno mismo bajo ilusión de autosuficiencia junto aidolatría al autor como manantial de verdad.
El malestar inunda la ciudad, y la autoayuda convencional remite su trato al ámbito privado. Lo ubica como problema puramente personal (y no de la polis); negocio rozagante de la antipolítica. (En este punto, su auge es hermano de otro boom editorial, el de la revisión histórica de divulgación, que confina al sillón doméstico el procesamiento del relato común.)
A la concepción de la persona como empresa, militada por el género, las figuras mediáticas consagradas, hombres-marca, le caen como uña a la mugre. Promueven la confusión de la felicidad con éxito. Preferible tener menos éxito y más amigos con quienes compartir las alegrías. Los modelos de la felicidad invitan a la adhesión, y la felicidad es un problema de creación. Por eso ofrecer palabras de ayuda tiene sentido como una oferta elevada al azar. Además el boom autoayudezco indica un cuantum energético dado en ganas y confianza al bienestar anímico, cuántum a la vez sintomático del capitalismo como fábrica de infelicidad. Buscar palabras para nombrar el malestar es tarea de una ayuda mutua, así como perspectivas que potencien en medio del infierno, todo lo que no es infierno.
Asumimos siempre necesidad e ignorancia antes que el cinismo que se ríe de la fragilidad expuesta. Contra esa risa triste del cinismo (de la derrota avispada, de profecías crueles del presente), recuperar una inocencia para tantear nuestros límites, justo lugar para crecer.
Tuesday, December 01, 2009
Bases del ciclismo como pensamiento urbano

Las ponderaciones ecológicas y cardíacas del ciclismo son bien conocidas; también su carácter prácticamente inofensivo hacia los otros. Son ponderaciones de sentido común. Pero el ciclismo no sólo cumple con una serie de méritos preexistentes, y si en vez de pensarlo desde un lugar neutro e inercial como el sentido común, apostamos por un pensamiento que sea hallazgo del cuerpo al calor de la tracción a sangre, adquiere el ciclismo un sentido específico. 
Una de las virtudes de esa práctica se hace patente en una superficie cada vez más visible en la ciudad: la cara de orto típica de los ciclistas. Ceño fruncido, ojos esforzadamente entrecerrados; cara no tan de orto como de dificultad, de clima adverso. Es que el aire viene cargado de –para empezar a hablar– el humo de los colectivos, la mugre que levantan del suelo, los múltiples desprendimientos de los árboles, violentados hacia uno por el viento o su mera caída, provocando en suma la patente cara. La bici abre acceso a todo un campo sensorial. Y las cosas que se sienten por usarla –fenomenología ciclística– son mucho más variadas que las que el ciclista se pierde por no andar en auto. Y sobre todo más ricas, porque vienen indeterminadas, no anticipadas por un botón luminoso que las define y regula el modo de su presentación a piacere.
Al automovilista los estímulos externos le llegan mediados por superficies que los traducen al lenguaje siempre igual del microclima del auto. La cara de orto de andar en bici es, en cambio, la cara del roce con lo real; si la dicha no se nota es porque no siempre es una cosa alegre.

Una de las virtudes de esa práctica se hace patente en una superficie cada vez más visible en la ciudad: la cara de orto típica de los ciclistas. Ceño fruncido, ojos esforzadamente entrecerrados; cara no tan de orto como de dificultad, de clima adverso. Es que el aire viene cargado de –para empezar a hablar– el humo de los colectivos, la mugre que levantan del suelo, los múltiples desprendimientos de los árboles, violentados hacia uno por el viento o su mera caída, provocando en suma la patente cara. La bici abre acceso a todo un campo sensorial. Y las cosas que se sienten por usarla –fenomenología ciclística– son mucho más variadas que las que el ciclista se pierde por no andar en auto. Y sobre todo más ricas, porque vienen indeterminadas, no anticipadas por un botón luminoso que las define y regula el modo de su presentación a piacere.
Al automovilista los estímulos externos le llegan mediados por superficies que los traducen al lenguaje siempre igual del microclima del auto. La cara de orto de andar en bici es, en cambio, la cara del roce con lo real; si la dicha no se nota es porque no siempre es una cosa alegre.
Thursday, November 26, 2009
Reseñitas
Reseñas de Felisberto Hernández, Nancy Huston y, en suerte de ensayito sobre la crónica periodística, Gloria Guerriero
Monday, November 02, 2009
Palabras de salud...

Introducción: Hacia una nueva autoayuda
A. El problema de la autoayuda
1. Vivir colectivamente en tiempos de individualismo
2. Ser feliz por la ética: la responsabilidad de vivir mejor
3. Dar
4. La culpa y el ego
5. Repensar el amor propio
B. Acá estamos, esto somos
6. La amistad.
7. El amor.
8. Los deportes y los juegos.
9. El comer como ceremonia.
10. La fiesta, la música y el baile.
11. Formas de habitar el espacio público
C. ¿Qué hacer?
12. Mandatos
13. Pérdida vitalista
14. El propio hacer y el juicio de los otros.
15. El poder de la sustracción
16. La independencia
17. Más allá del éxito y el fracaso
18. Por un conformismo crítico
A. El problema de la autoayuda
1. Vivir colectivamente en tiempos de individualismo
2. Ser feliz por la ética: la responsabilidad de vivir mejor
3. Dar
4. La culpa y el ego
5. Repensar el amor propio
B. Acá estamos, esto somos
6. La amistad.
7. El amor.
8. Los deportes y los juegos.
9. El comer como ceremonia.
10. La fiesta, la música y el baile.
11. Formas de habitar el espacio público
C. ¿Qué hacer?
12. Mandatos
13. Pérdida vitalista
14. El propio hacer y el juicio de los otros.
15. El poder de la sustracción
16. La independencia
17. Más allá del éxito y el fracaso
18. Por un conformismo crítico
Epílogo: Problemas
Saturday, October 17, 2009
EEV, otro espeyal ediyon
Amados en potencia:
No es meramente que queramos; es un estar invitante -el famoso y nunca bien ponderado nosotros-, que se impone.
Como Agustín el santo vio a tiempo, sabemos qué es el amor mientras evitemos preguntarnos. Este martes y con mucho esfuerzo de la parte más sana del alma, Elina “la luz” Aguirre, y -abran cancha- el colectivo El amor está raro, ensayarán para que la pregunta sea experiencia.
Además y a Nosotros gracias, Daniel “oráculo de Gerli” Liñares y Clara Clauida Cardinal jugarán a las lágrimas con un fragmento de Nomenclatura de los días; y Los Salvajes Rockabilly rasgarán el aire como cuando Louisiana era terrestre.
Ensayos en vivo: una oferta elevada al azar.
Este martes 20 a las 20
En el Común Clandestino Pachamama (Pje. Argañaraz 22)
Gratis, porque la presencia del nosotros es un prestigio aún no calificado.
No es meramente que queramos; es un estar invitante -el famoso y nunca bien ponderado nosotros-, que se impone.
Como Agustín el santo vio a tiempo, sabemos qué es el amor mientras evitemos preguntarnos. Este martes y con mucho esfuerzo de la parte más sana del alma, Elina “la luz” Aguirre, y -abran cancha- el colectivo El amor está raro, ensayarán para que la pregunta sea experiencia.
Además y a Nosotros gracias, Daniel “oráculo de Gerli” Liñares y Clara Clauida Cardinal jugarán a las lágrimas con un fragmento de Nomenclatura de los días; y Los Salvajes Rockabilly rasgarán el aire como cuando Louisiana era terrestre.
Ensayos en vivo: una oferta elevada al azar.
Este martes 20 a las 20
En el Común Clandestino Pachamama (Pje. Argañaraz 22)
Gratis, porque la presencia del nosotros es un prestigio aún no calificado.
Wednesday, October 14, 2009
Pruebas
1.
¿Cómo se come la carne? Como se come la carne. Jugosa; cocida -no cruda-, pero jugosa. Si somos gran tanto por ciento agua.
Comerla con la mano, sin perder líquidos al plato por daño con el vil metal.
Agarrar el pedazo de carne con el dedo prensil y los otros, traer sus colores a las fauces abiertas, incorporantes, deseosas de lidiar con lo externo; morder, masticar, sentir. En los mejores casos, sin tironear. Comer con la mano somete al trozo vacuno a control de calidad: que salga de la parrilla y pueda cortarse con los dientes.
2.
¿Cómo se distribuyen las prioridades de la escritura si uno escribe sólo con la mano hábil? En comparación hábil. Quién sabe la otra existe para medir la gracia recibida contra la tosquedad posible. Pero en soledad, sin la segunda, la hábil no puede darse lujos, volcar en la página todos los hallazgos encontrados gracias a las perspectivas sucesivamente habilitadas por los pasos o saltos del texto. Esa voluntad paisajística, digresiva y ecléctica, acaso pueda reconocer y homenajear el interés motor que tuvo el mérito de poner la pensadera a trabajar, pero también puede perderle respeto y llenar un espacio obnubilando. La diestra sola guarda siempre criterio de prioridad.
3.
Buscar que la pierna se estire para alcanzar el pantalón, apuntar a agarrarlo usando los dedos del pie como pinzas, no es ridículo o negador sino, en cierto sentido, natural: uno primero investiga lo que puede, recién después pide ayuda. Sobre todo, para no quedarse con intriga respecto de lo que se podía; no quedarse con una pregunta sin experiencia.

Sunday, October 04, 2009
Sunday, September 20, 2009
¿Ley de medios? Notas sobre nuestra generación y lo invisible

¿No ocurre que las generaciones se esterilizan por pérdida de la insistencia en aquellos senderos que sólo a ellas les son dados reabrir? ¿No existe un riesgo abortivo en la abstención, la elusión o en los reparos a activar la débil fuerza mesiánica que a cada generación le viene dada en gracia, y que debe ella misma descubrir?
Advertida desde siempre, portadora genética de un terror que deviene inteligencia cínica, “nuestra generación” se ha ahorrado el riesgo de la creencia y de la promesa política. Desarrollamos, desde siempre, una conciencia clara del patetismo del sentido.
Advertida desde siempre, portadora genética de un terror que deviene inteligencia cínica, “nuestra generación” se ha ahorrado el riesgo de la creencia y de la promesa política. Desarrollamos, desde siempre, una conciencia clara del patetismo del sentido.
Nuestro escepticismo carece de fuerza histórica.
Las abundantes metáforas de la intemperie exhiben nuestra orfandad. La reducción de nuestro horizonte a una búsqueda desesperada de protección. Adherimos a una detención de la historia bajo las formas más banales de la movilización de la vida (fascismo postmoderno).
Pero la potencia indetermina el mundo. ¿Cuán lejos debería llegar una potencia tal para remover en nosotros la naturaleza del cálculo y la seguridad? Para interrumpir esta obviedad, la exposición universal del desastre.
Las abundantes metáforas de la intemperie exhiben nuestra orfandad. La reducción de nuestro horizonte a una búsqueda desesperada de protección. Adherimos a una detención de la historia bajo las formas más banales de la movilización de la vida (fascismo postmoderno).
Pero la potencia indetermina el mundo. ¿Cuán lejos debería llegar una potencia tal para remover en nosotros la naturaleza del cálculo y la seguridad? Para interrumpir esta obviedad, la exposición universal del desastre.
¿Cómo se construye la obviedad?
El ojo, se sabe, tiende a dominar. A priori, los cinco sentidos son la visión y cuatro más.
Te lo juro, hermano, lo vi con mis propios ojos.
Y si no lo veo no lo creo.
Como el ojo es dominante y presumido, resulta palanca de conquista ideal para una dinámica que busque organizar al sujeto –sujetarlo- en un juego de atenciones y prestaciones determinado.
Todo se desvive por ser visto y la escala de visibilidad es escala ontológica: nos guste o no nos guste, nos encontramos sintiendo grados de certeza respecto de la gravidez de algo en el mundo según su visibilidad.
Si somos constructivistas como el Indio, una canción cambia el mundo, porque cambia mi cabeza y mi visión y entonces el mundo. Qué importa si hay verdad más allá de nosotros: problema de lo otro.
Pero aún si somos constructivistas, lo que percibimos –por ejemplo una canción- delinea minuciosamente el mapa de lo real y de lo posible.
De lo plausible y de lo festejable.
De lo más o menos y de lo posta.
De lo juguetón y de lo que queda cuando lavamos lo accesorio con el giro “en definitiva”, maldito latiguillo de la trascendencia.
La verdad, las expectativas. Lo deseable y lo esperable. El sentido y el poder de causa. Todo es producto del roce perceptivo con “lo” real. De esta manera, tenemos una responsabilidad: cuidar la política de distribución de atención.
Vivimos en una lucidez insoportable, redundante, donde el futuro es un espejo del presente, este presente eterno.
Del fondo de todas las cosas, de cualquier cosa, nos separa nada más que el cálculo. No hay misterio para nosotros.
No sólo hay una perversión mercantil de las expectativas. También una distorsión perceptiva, un aplanamiento: en un mismo plano –informático- puede leerse la infinita variedad de las cosas.
Esa homogeneización del infinito hace que haya no sólo una precarización de la vida sino una precarización del propio querer vivir, de las ganas: movidas por lo obvio.
Recuperar, entonces, la desesperación.
Poder sentir lo real que la realidad oculta mostrándose. Recuperar el sensorio para la calentura política.
Apostar performativamente a que haya cosas no traducibles al plano de lo obvio, evidente.
Cosas no perceptibles en el régimen de lo visible ni comunicable en su correlato informacional. Cosas oscuras, que iluminan sólo a los que hacen el trabajo de disponer su cuerpo a sentirlas, el trabajo para que los labre su sentido.
Necesitamos un baión por cada uno de nuestros ojos idiotas.
La moda se define como sustitución del material simbólico sin alteración subjetiva. Nuestra cultura está frita: todo es moda. Todo igual, todo lo mismo aunque se recambie al instante.
Las experiencias y espacios de alteración subjetiva no pueden salir en los medios ni tener propaganda. Estás ahí o no estás. Acá.
Después de las degeneraciones históricas del ser, del tener, y del parecer, poder estar es un privilegio inconmensurable.
Debe haber manera de advertir que yo, tu, él, nosotros somos la historia universal. Si logramos ser contemporáneos de nosotros mismos.
Es muy notorio el sentimiento propio del acceso al contacto con un real que produce un corrimiento en la distribución de lo sensible y lo pensable. Hace emerger una politicidad, esto es: autonomía, conflicto, belleza.
La autonomía, dado el poder, implica conflicto: pero sólo desde la instauración autónoma es conflicto y no pura explotación.
Qué se puede, qué no, qué podemos esperar: no sabemos. No sabemos.
Entonces, por un lado, en este tiempo de hiperconexión, con la red alcanzando el planeta entero y poniéndonoslo como imagen en nuestras casas, en este tiempo no podemos confiar en lo evidente. Sólo confiando en lo no visible se hace posible otro tiempo.
Eso por un lado.
Por otro lado, sólo una estrategia de invisibilidad puede preservar su temporalidad de la urgencia por no caerse de la miríada de conexiones.

El anonimato es la estrategia de una nueva clandestinidad.
Clandestinidad que no se oculta por riesgo de ser reprimida por un orden que la percibe como amenaza desintegradora; clandestinidad que, en cambio, se oculta por resultar atractiva para el orden por cuanto tiene de creadora de valor: el orden ataca al nuevo anonimato, el anonimato de los ricos de cosa intraducible para el mercado, lo ataca con oportunidades.
¿Somos capaces de crear valor, pero un valor no redundante ni nacido ya para el mercado? ¿Somos capaces de recuperar tramos de la cooperación colectiva de las manos de la mezquindad del simul-kapital? Crear un valor que no pueda ser mensurado, puesto -a través de comparaciones de grado- en equivalencia con todos los demás; crear parámetros que interrumpan el destino obligado de la fenomenología mercantil.
Presentado en la última Juntada de Ensayos en Vivo, introduciendo la intervención de López Petit; sin embargo, ahora advierto otra pertinencia. Ah: los primeros párrafos fueron escritos por el necesario Diego Sztulwark.
El ojo, se sabe, tiende a dominar. A priori, los cinco sentidos son la visión y cuatro más.
Te lo juro, hermano, lo vi con mis propios ojos.
Y si no lo veo no lo creo.
Como el ojo es dominante y presumido, resulta palanca de conquista ideal para una dinámica que busque organizar al sujeto –sujetarlo- en un juego de atenciones y prestaciones determinado.
Todo se desvive por ser visto y la escala de visibilidad es escala ontológica: nos guste o no nos guste, nos encontramos sintiendo grados de certeza respecto de la gravidez de algo en el mundo según su visibilidad.
Si somos constructivistas como el Indio, una canción cambia el mundo, porque cambia mi cabeza y mi visión y entonces el mundo. Qué importa si hay verdad más allá de nosotros: problema de lo otro.
Pero aún si somos constructivistas, lo que percibimos –por ejemplo una canción- delinea minuciosamente el mapa de lo real y de lo posible.
De lo plausible y de lo festejable.
De lo más o menos y de lo posta.
De lo juguetón y de lo que queda cuando lavamos lo accesorio con el giro “en definitiva”, maldito latiguillo de la trascendencia.
La verdad, las expectativas. Lo deseable y lo esperable. El sentido y el poder de causa. Todo es producto del roce perceptivo con “lo” real. De esta manera, tenemos una responsabilidad: cuidar la política de distribución de atención.
Vivimos en una lucidez insoportable, redundante, donde el futuro es un espejo del presente, este presente eterno.
Del fondo de todas las cosas, de cualquier cosa, nos separa nada más que el cálculo. No hay misterio para nosotros.
No sólo hay una perversión mercantil de las expectativas. También una distorsión perceptiva, un aplanamiento: en un mismo plano –informático- puede leerse la infinita variedad de las cosas.
Esa homogeneización del infinito hace que haya no sólo una precarización de la vida sino una precarización del propio querer vivir, de las ganas: movidas por lo obvio.
Recuperar, entonces, la desesperación.
Poder sentir lo real que la realidad oculta mostrándose. Recuperar el sensorio para la calentura política.
Apostar performativamente a que haya cosas no traducibles al plano de lo obvio, evidente.
Cosas no perceptibles en el régimen de lo visible ni comunicable en su correlato informacional. Cosas oscuras, que iluminan sólo a los que hacen el trabajo de disponer su cuerpo a sentirlas, el trabajo para que los labre su sentido.

Necesitamos un baión por cada uno de nuestros ojos idiotas.
La moda se define como sustitución del material simbólico sin alteración subjetiva. Nuestra cultura está frita: todo es moda. Todo igual, todo lo mismo aunque se recambie al instante.
Las experiencias y espacios de alteración subjetiva no pueden salir en los medios ni tener propaganda. Estás ahí o no estás. Acá.
Después de las degeneraciones históricas del ser, del tener, y del parecer, poder estar es un privilegio inconmensurable.
Debe haber manera de advertir que yo, tu, él, nosotros somos la historia universal. Si logramos ser contemporáneos de nosotros mismos.
Es muy notorio el sentimiento propio del acceso al contacto con un real que produce un corrimiento en la distribución de lo sensible y lo pensable. Hace emerger una politicidad, esto es: autonomía, conflicto, belleza.
La autonomía, dado el poder, implica conflicto: pero sólo desde la instauración autónoma es conflicto y no pura explotación.
Qué se puede, qué no, qué podemos esperar: no sabemos. No sabemos.
Entonces, por un lado, en este tiempo de hiperconexión, con la red alcanzando el planeta entero y poniéndonoslo como imagen en nuestras casas, en este tiempo no podemos confiar en lo evidente. Sólo confiando en lo no visible se hace posible otro tiempo.
Eso por un lado.
Por otro lado, sólo una estrategia de invisibilidad puede preservar su temporalidad de la urgencia por no caerse de la miríada de conexiones.

El anonimato es la estrategia de una nueva clandestinidad.
Clandestinidad que no se oculta por riesgo de ser reprimida por un orden que la percibe como amenaza desintegradora; clandestinidad que, en cambio, se oculta por resultar atractiva para el orden por cuanto tiene de creadora de valor: el orden ataca al nuevo anonimato, el anonimato de los ricos de cosa intraducible para el mercado, lo ataca con oportunidades.
¿Somos capaces de crear valor, pero un valor no redundante ni nacido ya para el mercado? ¿Somos capaces de recuperar tramos de la cooperación colectiva de las manos de la mezquindad del simul-kapital? Crear un valor que no pueda ser mensurado, puesto -a través de comparaciones de grado- en equivalencia con todos los demás; crear parámetros que interrumpan el destino obligado de la fenomenología mercantil.
Presentado en la última Juntada de Ensayos en Vivo, introduciendo la intervención de López Petit; sin embargo, ahora advierto otra pertinencia. Ah: los primeros párrafos fueron escritos por el necesario Diego Sztulwark.
Saturday, September 19, 2009
Ley de radiodifusión - discurso
Emocionante discurso de verdad (diputada jujeña Carolina Moisés):
http://www.youtube.com/watch?v=u5QC99AI47Y
http://www.youtube.com/watch?v=u5QC99AI47Y
Friday, September 18, 2009
Clarín y Nación son terroristas
Por la ley de medios.
(Los abajo firmantes) apoyamos la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual porque entendemos que la actual concentración de medios de comunicación en manos de monopolios privados cercena el derecho a la información de nuestra sociedad, avasallando una de las conquistas más importantes y colectivas de la democracia, como es la libertad de expresión, en nombre de la defensa de sus intereses particulares. También entendemos que los binarismos no sirven para llevar adelante un debate productivo sobre esta ley fundamental, porque es una ley que trascenderá a los mismos actores en disputa. Ni el Gobierno ni la oposición ni las empresas monopólicas tienen las mismas responsabilidades, frente a una creciente demanda social de reforma del sistema de medios audiovisuales.
Porque más allá del contexto en que el debate se produce -originado en parte por los intereses que afecta el proyecto de ley- es inaceptable que la comunicación audiovisual siga regulada por una ley que, impuesta bajo la dictadura, cuenta hoy entre sus defensores a entidades como ARPA y ATA, que en ese momento eran parte de la autoridad de aplicación, y que hoy se envanecen en nombre de “la libertad”.Porque es necesario incorporar la mayor cantidad de gente posible, a través de organizaciones intermedias, a la gestión de los medios y de sus contenidos, y que el Estado garantice una mayor pluralidad, a través de los canales institucionales amparados en la Constitución Nacional y no por intermedio de los intereses económicos de los particulares que, en nombre de la libertad de expresión, aprovechan su desregulada participación en el mercado para manipular la información a los fines de preservar su poder económico y político.
En ese sentido, entendemos al proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como una oportunidad histórica de fortalecer la democracia, tanto en lo que respecta a sus instituciones como a las posibilidades de participación. Desmonopolizar mejora la calidad de vida democrática porque impide que un solo actor determine la agenda de la conversación pública liberando también a los trabajadores de esos medios monopólicos de las garras de un solo patrón. A su vez no hay democracia posible si los poderes que de ella surgen no garantizan una pluralidad de voces real, que dé cuenta de la polifonía de una sociedad que requiere de la participación de todos sus actores. Libertad de expresión entendida como participación pública de toda la sociedad, de un Estado que la garantiza, y no como construcción comunicacional de los negocios y acuerdos que se hacen puertas adentro. Una ley que garantiza mayor transparencia en la producción y circulación de contenidos, que la ley que nos legó la dictadura y aún hoy sufrimos.
Esta Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual será una Ley de la Democracia, fruto de dos décadas de debates, celebrados en foros, universidades nacionales y entidades de bien público que entienden al derecho a la información libre, plural e independiente como un paso más en la mejora de la calidad institucional y política de una sociedad. A 26 años del fin de la dictadura cívico-militar, se impone la necesidad de revalorizar la libertad de expresión en nombre de los intereses colectivos. Una ley que abra la posibilidad de convertir a la información en un bien público y no en un negocio que ha demostrado responder no sólo a la remanida libertad de empresa, sino a la imposición de políticas y agendas propias de un totalitarismo de mercado que se sustenta en la desinformación y la manipulación de un derecho adquirido por la sociedad en su conjunto.
Porque más allá del contexto en que el debate se produce -originado en parte por los intereses que afecta el proyecto de ley- es inaceptable que la comunicación audiovisual siga regulada por una ley que, impuesta bajo la dictadura, cuenta hoy entre sus defensores a entidades como ARPA y ATA, que en ese momento eran parte de la autoridad de aplicación, y que hoy se envanecen en nombre de “la libertad”.Porque es necesario incorporar la mayor cantidad de gente posible, a través de organizaciones intermedias, a la gestión de los medios y de sus contenidos, y que el Estado garantice una mayor pluralidad, a través de los canales institucionales amparados en la Constitución Nacional y no por intermedio de los intereses económicos de los particulares que, en nombre de la libertad de expresión, aprovechan su desregulada participación en el mercado para manipular la información a los fines de preservar su poder económico y político.
En ese sentido, entendemos al proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como una oportunidad histórica de fortalecer la democracia, tanto en lo que respecta a sus instituciones como a las posibilidades de participación. Desmonopolizar mejora la calidad de vida democrática porque impide que un solo actor determine la agenda de la conversación pública liberando también a los trabajadores de esos medios monopólicos de las garras de un solo patrón. A su vez no hay democracia posible si los poderes que de ella surgen no garantizan una pluralidad de voces real, que dé cuenta de la polifonía de una sociedad que requiere de la participación de todos sus actores. Libertad de expresión entendida como participación pública de toda la sociedad, de un Estado que la garantiza, y no como construcción comunicacional de los negocios y acuerdos que se hacen puertas adentro. Una ley que garantiza mayor transparencia en la producción y circulación de contenidos, que la ley que nos legó la dictadura y aún hoy sufrimos.
Esta Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual será una Ley de la Democracia, fruto de dos décadas de debates, celebrados en foros, universidades nacionales y entidades de bien público que entienden al derecho a la información libre, plural e independiente como un paso más en la mejora de la calidad institucional y política de una sociedad. A 26 años del fin de la dictadura cívico-militar, se impone la necesidad de revalorizar la libertad de expresión en nombre de los intereses colectivos. Una ley que abra la posibilidad de convertir a la información en un bien público y no en un negocio que ha demostrado responder no sólo a la remanida libertad de empresa, sino a la imposición de políticas y agendas propias de un totalitarismo de mercado que se sustenta en la desinformación y la manipulación de un derecho adquirido por la sociedad en su conjunto.
(Venía con y pedía firmas, me parecieron prescindibles)
Saturday, September 12, 2009
Lo mejor de nuestra piel
Nanoensayo en La Comunidad inconfesable, donde Oliverio Coelho había escrito esto sobre la Ensayos en Libro y su Antología).
Sunday, September 06, 2009
EEV espeyal ediyon
Camaradas,
en las buenas y en las malas. (La alegría no es sólo pasajera.)
Es increíble cuánto pasa todo el tiempo y sin embargo che adónde pasa algo. Prudencia defensiva es el ataque: una arenga sin objeto. Recuperar juntos la desesperación.
Ni inercia de las cosas ni voluntarismo; agite y sensibilidad al revoltijo.
Este martes 8 de septiembre, así pues, Santiago López Petit, de visita en Buenos Aires, invitará gentilmente a sabotear la realidad -y gana el que tiene buenas ganas, viejo.
Haremos de alfombra roja para sus ideas algunos parroquianos del mientras tanto -Burkart, Valle, Aguirre.
Y afortunadamente Patricio Diego Suárez cantará como para romperle el culo a la verdad /o hacerle un hijo a la verdad.
Martes 8 a las 21
Ensayos en Vivo espeyal ediyon (quién sabe salga lounge y conversemos y todo).
Club Cultural Pachamama, Pje. Argañaraz 22
Masticación empática
Y brindar por las victorias y sobre todo por los buenos fracasos, divina/irreprochable verificación de desafío al mundo.
en las buenas y en las malas. (La alegría no es sólo pasajera.)
Es increíble cuánto pasa todo el tiempo y sin embargo che adónde pasa algo. Prudencia defensiva es el ataque: una arenga sin objeto. Recuperar juntos la desesperación.
Ni inercia de las cosas ni voluntarismo; agite y sensibilidad al revoltijo.
Este martes 8 de septiembre, así pues, Santiago López Petit, de visita en Buenos Aires, invitará gentilmente a sabotear la realidad -y gana el que tiene buenas ganas, viejo.
Haremos de alfombra roja para sus ideas algunos parroquianos del mientras tanto -Burkart, Valle, Aguirre.
Y afortunadamente Patricio Diego Suárez cantará como para romperle el culo a la verdad /o hacerle un hijo a la verdad.
Martes 8 a las 21
Ensayos en Vivo espeyal ediyon (quién sabe salga lounge y conversemos y todo).
Club Cultural Pachamama, Pje. Argañaraz 22
Masticación empática
Y brindar por las victorias y sobre todo por los buenos fracasos, divina/irreprochable verificación de desafío al mundo.
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